Visiones de fascismo posthumanista en Pier Paolo Pasolini

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Gino Bailey Bergamin

 

El año 2018 Nani Moretti estrenó una película documental titulada Santiago Italia1. El film cuenta cómo la embajada de Italia en Santiago de Chile fue refugio para muchas personas perseguidas por la dictadura militar. Estos se organizaban para lanzarse, literalmente, dentro de los muros de la embajada y así buscar la salvación al ser acogidos en una Italia de inspiración comunista. 

Chile ya no es aquel país del exilio, ni el de las fuerzas allendistas que a diferencia de hoy tenían su domicilio en el mundo popular. En el Chile actual intenta gobernar la socialdemocracia, derrotada luego de perder el plebiscito constitucional. Una sociedad que tiene como base piramidal su raíz neoliberal. La Italia de hoy tampoco es la misma de aquella época. No es la del PCI (Partido Comunista Italiano), ni la Italia que se había fundado en una república parlamentaria antifascista. El 25 de septiembre de 2022 ganó las elecciones Giorgia Meloni, cara visible del pacto Fratelli d’Italia, quien nos hizo creer en plena campaña que Mussolini era algo saludable y rescatable. Hay oscuridad cuando hay retroceso.

Estos acontecimientos ocurren el 2022, año del centenario de Pier Paolo Pasolini. Año en que Italia está comandada por el fascismo que tanto criticó PPP (Pier Paolo Pasolini). A propósito, Franco Berardi escribió hace un tiempo haber entendido mejor a Pasolini en la actualidad que en el pasado2. Antes lo veía como un moralista y conservador frente a los cambios en las izquierdas inspirados por el mayo del 68. Bifo entendió con el tiempo que la crítica moralista que hacía PPP a la burguesía de su época trataba más bien de una revisión posthumanista del fascismo que estaba por venir hoy, con un nuevo rostro.

Pasolini hacía referencia a una «mayoría silenciosa» para señalar al nuevo fascismo, como portador de la «tolerancia» política. Ese soporte silencioso de aquello que se quiere excluir, conservar, eliminar: el migrante, la diversidad cultural, sexual, etcétera. Lo que se vota hoy no es lo que se vota mañana ni se votó ayer. El descontento de hoy mañana puede adquirir un rostro conservador extremo. Un fascismo banal y consumista que no muestra siempre su rostro excepcional y violento, pero que tiene en su base el conservadurismo y una legitimidad de la violencia latente en el silencio. Pensemos en algunas visiones del fascismo posthumanista que nos propone PPP para la actualidad.

La economía y la inflación. Desde el año 2000 en adelante en Italia anidó una progresiva situación precaria en la economía de los jóvenes, tanto en ingresos como en contratos de trabajo. También cambios en el sistema sanitario y de pensiones, lo que sumado a una extenuada deuda histórica hace que en la actualidad exista un profundo descrédito generacional, un resentimiento y un nihilismo recargado por la anomia de aquello que Pasolini señalaba como la «mayoría silenciosa». 

Mientras tanto, Chile es vanguardia en cuanto a la proliferación de una cultura neoliberal. La ausencia de sistemas sociales garantistas y un estado que gestiona intereses de grupos económicos privados ya es algo que ocurrió a finales de 1980 y que se consagró en los valores y principios de una constitución diseñada por los economistas neoliberales de Chicago. Aún hoy reina el individualismo en consignas tales como: «arréglatelas por ti mismo», «igual hay que trabajar mañana», «todo me lo ha dado mi esfuerzo y mi familia». Algo que también originó un estallido social en el año 2020, y que luego de dos años, tiene al país sudamericano ad portas de una nueva carta constitucional hecha por valores de extrema derecha.

La crisis económica de 1929-1930 fue un precursor del espíritu fascista corporativista, que no creía en los partidos políticos, que reivindicaba valores tradicionales, imperiales, a la Iglesia católica, en parte. Contenido en los discursos conservacionistas de Giorgia Meloni.

Una segunda visión de fascismo posthumanista que PPP argumenta en diversas entrevistas es lo que ocurre entre el gauchismo y el nazifascismo. PPP se refiere al espíritu gauchesco como un espíritu irracional3de la violencia como forma de superar el descontento. Esta forma en que se expresa el espíritu fascista en Chile la asociamos al apelativo de «facho pobre». Un concepto que tiene connotación clasista, puesto que hace mención a un carácter de personas del mundo popular que tiene aspiraciones sociales al mismo tiempo que tiene un discurso racista, caracterizado por estar en contra del migrante y en contra de las políticas proteccionistas, en favor del libre mercado, entre otros posicionamientos. Sin embargo, el comportamiento del facho pobre es más amplio que lo que se podría asociar a una sola clase social. La legitimación de actos de violencia dentro del juicio público de las «funas»4, realizadas por movimientos sociales, por ejemplo, al entonces parlamentario Gabriel Boric en una plaza pública, desvela este espíritu gauchesco excepcional. Dicha legitimación ha sido dada por un sector de la población relevante: la academia y el mundo intelectual universitario. La legitimación de la funa con violencia física la podríamos asociar al gauchismo, como irracionalidad del inconsciente, puesto que no está en el discurso de las izquierdas pero sí funciona como un modo irracional y profundo de legitimar la violencia para superar el descontento.

La cultura del fascismo actual, que justifica la violencia, se ha diversificado y se ha ampliado, como vemos inclusive en la intelectualidad. Se ha exacerbado desde el yo autocentrado, vinculado a nuevas formas de consumo en redes sociales caracterizadas por el hedonismo y la superficialidad, la desmemoria y el olvido de la historia social de los pueblos. Sin ir más lejos, en España son los jóvenes la gran mayoría que está en contra de que el Estado recaude impuestos: principal arca por la cual se garantizan derechos sociales5. No es que Italia se haya vuelto completamente fascista, ni que el chileno esté atravesado por un sentimiento de facho pobre totalitario, sino que el espíritu de un nuevo fascismo ha encontrado las condiciones inmateriales propicias para su desarrollo.

El nuevo fascismo «no prepara otra cosa que la llegada de un nuevo Dios exterminador» (PPP) que en realidad está reflejado en la excepcionalidad hacia la alteridad, el inmigrante, la disidencia, etcétera, y lo hemos visto inclusive con sucesivas manifestaciones contra la amnistía de este 2023 en Madrid6. El fascismo posthumanista se define hoy en las urnas y en las redes sociales. Esa mayoría silenciosa, gauchesca, que no es de izquierdas ni de derechas pero que podría serlo. Una mayoría que también se esconde en el silencio de la excepcionalidad de la izquierda intelectualizada que no habla ni con la derecha, pero que tampoco reside en el mundo de vida de los sectores populares. 


  1. Fuente: https://www.filmin.es/pelicula/santiago-italia 

  2. Nota de prensa de Franco Berardi: http://effimera.org/lo-sguardo-lungo-di-pasolini-di-franco-bifo-berardi/ 

  3. Pier Paolo Pasolini al Circolo Turati di Milano, 1972, disponible en: https://www.cittapasolini.com/post/pier-paolo-pasolini-al-circolo-turati-di-milano-1972  

  4. Protesta realizada de modo público para evidenciar una denuncia con el objetivo de cancelarla. La han usado los movimientos feministas para denunciar algún abuso realizado por la violencia machista y patriarcal que ha quedado impune en la legislación. Como reacción a esto y en conformidad con un juicio público y ciudadano, se han dinamizado diversas funas a través de medios de comunicación o en recintos de uso público como restaurantes y/o universidades, en donde se encuentran los acusados sin juicio. Esto se ha extendido de modo tal que no se ha discriminado el real alcance del acto de funar, ni de pertinencia, y ello ha conllevado actos de corporalidad basados en la violencia física y gestual.  

  5. La Vanguardia, sábado 29 de octubre: https://epaper.lavanguardia.com/la-vanguardia/la-vanguardia-castellano/2022-10-29  

  6. Fuente: La Vanguardia, sábado 18 de noviembre: https://www.lavanguardia.com/politica/20231118/9388444/manfestacion-madrid-amnistia-moncloa-autovia-ultima-hora-en-directo.html  

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  • Gino Bailey Bergamin

    Gino Bailey Bergamin és Sociòleg i Magíster en Geografia e Processi Territoriali amb afinitats artístiques, dedicat a la investigació de la vida a les ciutats i els territoris en l’era de l’antropocè. Actualment és doctorant en Geografia a la Universitat Autònoma de Barcelona. És director de la Revista Eltop (Valparaíso, Xile) [...]